La generosidad del cristiano

La generosidad del cristiano

5 de abril de 2021 0 Por volviendoalabiblia.org

Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará. Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre. (2 Corintios 9:6,7)

La generosidad es un valor o rasgo de la personalidad caracterizado por ayudar a los demás de un modo honesto sin esperar obtener nada a cambio. La generosidad se asocia normalmente al altruismo, la solidaridad y la filantropía. Los conceptos opuestos a la generosidad podrían ser la avaricia, la tacañería y el egoísmo.

Como cristianos la Biblia nos llama a ser honrados y a compartir de lo que Dios nos da.  El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad. (Efesios 4:28)

Incluso se el Señor Jesús por medio de sus apóstoles nos deja claro que es mucho mejor cuando damos. En todo os mostré que así, trabajando, debéis ayudar a los débiles, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: «Más bienaventurado es dar que recibir». (Hechos 20:35)

La generosidad aprendida

Todo cristiano debe aprender a ser generoso. Sabemos que cuando vinimos a Cristo habíamos sido instruidos de una forma mundana donde “lo tuyo es tuyo y lo mío es mío” pero ya esa regla no es la que nos rige porque ahora estamos en Cristo y como dice Pedro: “sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata,19 sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación, …” (1 Pedro 1:18,19)

Por eso cuando vemos los ejemplos en el Antiguo Testamento del pueblo de Dios ofreciendo de lo que tenían, debe movernos como el Israel espiritual que somos a aprender de esos buenos ejemplos.  “Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, …” (Romanos 15:4)

Uno de los propósitos cuando nos reunimos es “estimularnos al amor y a las buenas obras” (Hebreos 10:24)

La generosidad practicada

Y es interesante ver al pueblo de Israel practicando la generosidad. Dios pudo hacer que aparecieran los materiales para la construcción del tabernáculo en Éxodo 35:4-29, sin embargo, les pidió que colaboraran con sus ofrendas voluntarias de corazones generosos. ¿Y qué sucedió?

20 Y salió toda la congregación de los hijos de Israel de delante de Moisés.21 Y vino todo varón a quien su corazón estimuló, y todo aquel a quien su espíritu le dio voluntad, con ofrenda a Jehová para la obra del tabernáculo de reunión y para toda su obra, y para las sagradas vestiduras.22 Vinieron así hombres como mujeres, todos los voluntarios de corazón, y trajeron cadenas y zarcillos, anillos y brazaletes y toda clase de joyas de oro; y todos presentaban ofrenda de oro a Jehová.23 Todo hombre que tenía azul, púrpura, carmesí, lino fino, pelo de cabras, pieles de carneros teñidas de rojo, o pieles de tejones, lo traía.24 Todo el que ofrecía ofrenda de plata o de bronce traía a Jehová la ofrenda; y todo el que tenía madera de acacia la traía para toda la obra del servicio.25 Además todas las mujeres sabias de corazón hilaban con sus manos, y traían lo que habían hilado: azul, púrpura, carmesí o lino fino.26 Y todas las mujeres cuyo corazón las impulsó en sabiduría hilaron pelo de cabra.27 Los príncipes trajeron piedras de ónice, y las piedras de los engastes para el efod y el pectoral,28 y las especias aromáticas, y el aceite para el alumbrado, y para el aceite de la unción, y para el incienso aromático.29 De los hijos de Israel, así hombres como mujeres, todos los que tuvieron corazón voluntario para traer para toda la obra, que Jehová había mandado por medio de Moisés que hiciesen, trajeron ofrenda voluntaria a Jehová. (Éxodo 35:20-29)

Luego del discurso de Pedro el día de pentecostés vemos a los cristianos practicando la generosidad.

Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas;45 y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno.46 Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón,47 alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. (Hechos 2:45-47)

La generosidad imitada

Así como toda buena obra que debemos imitar, la generosidad debemos imitarla. El apóstol Pablo nos insta a imitarlo porque seguía a Cristo.

“Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo.” (1 Corintios 11:1)

“Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad a los que así se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros.” (Filipenses 3:17)

Pablo fue un gran ejemplo para los cristianos del primer siglo como lo es para nosotros hoy en día, pero recuerde que el señalaba a Cristo a quien el imitaba. De la misma manera que Pablo, nosotros como verdaderos discípulos de Cristo haremos lo mismo,  el Señor Jesucristo dijo: “aprendan de mi…” (Mateo 11:29)

Conclusión

La semilla de la Santa Palabra de Dios así como produjo corazones generosos tanto en el Antiguo Testamento como en el primer siglo, hoy en día continúa produciendo corazones generosos dispuestos dar para la gloria del Señor.

Cuando tengamos un corazón generoso como Cristo quiere entonces y solo entonces nuestra ofrenda será grata al Señor y como dijera Pablo:

“…olor fragante, sacrificio acepto, agradable a Dios.” Filipenses 4:18