El peligro de la fe sin obras

El peligro de la fe sin obras

23 de abril de 2021 0 Por volviendoalabiblia.org

El tema que trataré en este escrito está basado en una enseñanza que fuera dada por Santiago, quien fuera el medio hermano del Señor Jesucristo. La enseñanza a la que me refiero se encuentra en la epístola que lleva su nombre: Santiago 2:14-26 (Por ser extenso el texto bíblico no lo transcribiré aquí, por ello le invito a leerlo en su propia Biblia para que tenga una idea general de lo que tratara este escrito)

Algo que debemos considerar antes de entrar en asunto es que Santiago escribió para gente que ya era cristiana, ya que él comienza diciendo “Hermanos míos” (Santiago 2:14)

  1. PREGUNTAS INQUIETANTES (v.14)

Como introducción al tema que va a exponer, Santiago formula dos preguntas a las que debe prestarse atención, ya que son dos preguntas inquietantes de por sí.

  • Primera pregunta: “¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras?” Santiago habla de cristianos que “dicen” tener fe, pero carecen de obras. Así hay muchos que se jactan de su fe, hablan mucho, pero en la práctica no hacen nada. Son solo oidores pero no hacedores de la Palabra (Santiago 1:22)
  • Segunda pregunta: Luego de hablar de los cristianos que dicen tener fe, pero no tienen obras, Santiago inmediatamente formula una segunda pregunta ¿Podrá la fe salvarle? Pregunta por demás inquietante. Con base en la evidencia de la primera pregunta, la respuesta obligada es NO. Tener fe que no va acompañada de obras no salva ¡cuidado con esto! (En el punto II desarrollaré un poco más esto). La fe que sirve es una que producirá obras evidentes si no, son solo palabras.

¿A qué obras se refiere Santiago? Las obras a la que se refiere son los actos de obediencia en la conducta diaria: Santiago 3:13 antes exhortaos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice: Hoy; para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado.En muchos cristianos la fe que dicen tener no se ve reflejada en sus vidas y menos en sus hechos. Muchos son como los que el apóstol Pablo expone en Tito 1:16 Profesan conocer a Dios, pero con los hechos lo niegan, siendo abominables y rebeldes, reprobados en cuanto a toda buena obra.”.  A este tipo de cristiano… ¿Podrá la fe salvarle?

Los cristianos, luego de bautizarnos, tenemos muchos mandamientos que debemos cumplir, cosas que debemos hacer y otras que debemos dejar de hacer. Esas cosas están escritas en las hojas del Nuevo Testamento, y como están escritas no tenemos escusa de no obedecer. Por ejemplo en Mateo 28:20, el Señor Jesucristo nos dice que después del bautismo debemos guardar (hacer) todas las cosas que él nos ordenó ¿Sabe cuáles son? ¿Las está guardando? He ahí la importancia de leer y estudiar las Escrituras.

  1. UN EJEMPLO DE FE MUERTA (vs. 15-17)

Para explicar a que se refiere con las preguntas del versículo 14, Santiago da un ejemplo bien claro de fe sin obras. Nos habla de un hermano/a que tenía una necesidad genuina y evidente, necesitaban ropa y sustento diario. ¿Cuál fue la reacción del otro hermano? Solo le dio palabras de aliento, pero no hizo nada ante esta necesidad. Santiago pregunta ¿de qué aprovecha?” o sea ¿En qué beneficio esto al hermano necesitado?, en nada.

Los buenos sentimientos si no van acompañadas de las acciones correspondientes, no sirven para nada. Este tipo de fe, es una fe muerta tal como lo expresa el versículo 17 Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma.La fe debe ir acompañada de las buenas obras: Mateo 5:16 “Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.” (Vea también 1 Tesalonicenses 1:3)

Cuando sabemos que hay hermanos en necesidad, por ejemplo enfermos, hambrientos o sin ingresos ¿hacemos algo para satisfacer sus necesidades o solo oramos? ¿Sabía que haciendo solo eso somos culpables de lo mismo que habla Santiago aquí?

Cuando oramos por evangelismo ¿hacemos algo para que los necesitados espirituales escuchen el evangelio de salvación o nos quedamos en nuestra casa esperando que otro lo haga? Recordemos que fuimos elegidos con un propósito 1 Pedro 2:9 Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable”.

Cuando un hermano sale a hacer la obra de evangelismo a otros lados, sabiendo que necesita recursos económicos para comer, para dormir, para moverse ¿Le damos dinero de nuestro bolsillo, o solo oramos por esa buena obra? Romanos 10:15a ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados?…Las palabras solas no sirven, la fe y el amor se demuestra con hechos caso contrario es una fe muerta.

III. La fe que salva produce obras visibles. (v.18)

Aquí Santiago presenta un diálogo imaginario. El primero considera a la fe y las obras como algo separado al decir “Tú tienes fe, y yo tengo obras” y la respuesta ante esto fue «Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras». La única manera verídica de probar la existencia de la fe (algo invisible) en nosotros es por medio de obras (visibles).

La fe y las obras no se pueden separar, son como los remos de un bote, se necesitan ambos para llevarlo al lugar que uno quiere. Con uno solo lo único que se logra es dar vueltas en círculo o de un lado para otro. Así es con la fe y las obras son compañeras, trabajan juntas. Cualquiera puede profesar su fe, pero solo las obras demostrarán su autenticidad. Lo que usted realmente cree saldrá a relucir en las cosas que hace.

  1. LA FE DEMONIACA. (v.19)

Este versículo nos revela otra clase de fe que no sirve, la fe demoniaca. Aquí Santiago nos dice que los demonios también creen en Dios, y no solo creen sino que tiemblan. Pero, aunque los demonios crean en Dios ¿podemos pensar que se salvarán? ¿Harán lo que Dios pide? Obviamente no. Con este ejemplo Santiago quiere decir que solamente con creer en Dios (y en el Señor Jesús) uno no se salva. Leamos lo que dice el Señor en Mateo 7:21 No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.Entonces, ¿podemos pensar que solo teniendo fe en el Señor Jesús es suficiente para salvarnos? De ninguna manera. Solo si hacemos lo que el Señor Jesús nos dice podremos salvarnos (Lea Hebreos 5:9), caso contrario seremos condenados por desobedientes: 1 Tesalonicenses 1:7-8 7 y a vosotros que sois atribulados, daros reposo con nosotros, cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder, 8 en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo; 9 los cuales sufrirán pena de eterna perdición, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poderSegún este texto, ¿Podrá su fe salvarle si no obedece a Cristo?

  1. LA FE VIVA, LA FE QUE SALVA (vs. 20-25)

V.20 “¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta?” Santiago para demostrar que la fe sola no salva, recurre a dos ejemplos del Antiguo Testamento y cita a Abraham (v.21-23) y a Rahab, la ramera (v.25). Ambos fueron justificados (salvados) por la fe y las obras que hicieron.

¿Qué obras hicieron para ser salvados?

  • Abraham ofreció a Dios su único hijo a Isaac. Su fe en Dios lo llevo a levantar el cuchillo para sacrificar a Isaac en obediencia a lo que Dios le había pedido, y creía que Dios lo podía levantar de los muertos. Pero Dios no dejo que lo haga, le proveyó un substituto para el sacrificio (Vea Génesis 22 y Hebreos 11:17-19) La fe de este hombre salió a relucir en sus acciones.
  • Rahab vivía en Jericó, ciudad que iba a ser tomada por los Israelitas (Vea Josué 2). A su casa llegaron dos espías israelitas a hospedarse, enviados por Josué. El rey de Jericó se enteró de esto y le dijo a Rahab que los entregue. Pero esta no los delato, sino que los escondió y les ayudo a escapar salvándolos. Esta mujer arriesgó su vida por proteger a esos dos israelitas, porque sabía del poder del Dios y creyó en el. Por este acto ella y su familia fueron salvadas cuando se destruyo la ciudad. A Rahab  también se la nombra en la genealogía del Señor Jesucristo en Mateo 1:5 y en Hebreos 11:31
  1. CONCLUSIÓN

Santiago concluye su enseñanza comparando la fe sin obras con un cuerpo muerto: v.26 Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta”. ¡Que tremenda comparación hace aquí Santiago! Esto es algo a lo que debemos prestar atención: la fe  debe ir acompañada de obras, caso contrario es una fe muerta. Nos guste o no escrito esta.

Quiero dejar algo en claro, no debemos caer en el error de pensar que somos salvos por las obras que hacemos, eso jamás. En las obras lo se demuestra es nuestra fe solamente.

Santiago nos habló de diferentes tipos de fe: la fe muerta, la fe demoniaca y la fe que salva (la fe que obra). ¿Qué clase de fe tiene usted? Examínese (2 Corintios 13:5) y responda ¿Podrá su fe salvarle? Sea sincero en su respuesta.  

Me despido esperando que este escrito sea de beneficio en su crecimiento espiritual. Recordemos que el Señor Jesús viene: Apocalipsis 22:20 “Ciertamente vengo en breve”.

ALEJANDRO CORREA

Evangelista en Comodoro Rivadavia

Chubut – Argentina