La cuestión de la genética homosexual y la moral.

La cuestión de la genética homosexual y la moral.

19 de mayo de 2021 0 Por volviendoalabiblia.org

Si se nace así, entonces es bueno y normal.

Uno de los argumentos ofrecidos por quienes apoyan la homosexualidad es que la homosexualidad es una orientación con la que las personas nacen y tiene el mismo valor moral que el color de cabello que alguien tiene al nacer. La implicación es que, dado que se dice que nacieron homosexuales, entonces es normal y moralmente aceptable. Los medios de comunicación parecen apoyar esta idea, y es una posición común que se mantiene para justificar el comportamiento. Pero hay dos problemas con esta posición.

En primer lugar, hay abundantes estudios con resultados contradictorios con conclusiones en ambos lados del argumento. Sin embargo, podríamos considerar rápidamente estudios que se ocupan de gemelos idénticos. Si la genética determina la orientación sexual, entonces debería manifestarse al estudiar gemelos que comparten exactamente la misma información genética. Sin embargo, ese no es el caso.

Además, si la homosexualidad tiene base genética, ¿cómo es que pasó a la descendencia, si la homosexualidad no produce descendencia? La heterosexualidad puede reproducirse, pues se reproduce, pero, ¿y la homosexualidad? Si la homosexualidad no se reproduce, es decir, no produce descendencia, entonces es un error suponer que dicha práctica tiene base genética. Por lo tanto, la homosexualidad es un comportamiento aprendido y no debe llamarse una orientación, sino una preferencia.

El nacimiento y la moral.

En segundo lugar, si nacer homosexual significa que la homosexualidad es moralmente aceptable porque es natural para ellos, entonces también debe ser moralmente aceptable para aquellos que nacen con una tendencia a oponerse a la homosexualidad. Significaría que no se debe instar a los «heteros» a cambiar su «orientación» ni se los debe ridiculizar por oponerse a la homosexualidad, ya que nacen de esa manera. Para ser coherente, la comunidad homosexual debe apoyar lo que llaman “homofobia” como una orientación sexual natural con la que nace el individuo. Después de todo, parecería más probable que la heterosexualidad tenga una base genética, ya que el comportamiento heterosexual produce descendencia mientras que el comportamiento homosexual no lo hace. Entonces, la orientación heterosexual debe ser genéticamente natural, debe ser apoyada como un comportamiento normal, no debe ser ridiculizada, debe tener protección de derechos civiles, y ser promovida en las escuelas y los medios de comunicación. Y los homosexuales que acusan a los heteros de ser homofóbicos deberían ser etiquetados como “heterofóbicos”. De lo contrario, la doble moral por parte de la comunidad homosexual asoma su fea cabeza.

¿Y las otras conductas sexuales?

Si se afirma que lógicamente correcto concluir que la homosexualidad tiene base genética, ¿Qué de los hombres que tiene atracción sexual hacia los niños? ¿También tiene base genética, y debe gozar así de los mismos derechos que la comunidad homosexual? El promotor del movimiento homosexual, tendría que aceptar que otras conductas sexuales también deben ser considerados como que tienen una orientación sexual legítima con la propiedad moral que la acompaña. O, ¿vamos a decir que solo la atracción homosexual es genética y moralmente buena donde la pedofilia no lo es? Si es así, ¿por qué el doble rasero? Y, para dar un paso más en el abismo, ¿qué hacemos con aquellos que se dedican a mentir, codiciar, odiar y robar? ¿No deberían todos ser moralmente aceptables también, ya que, se podría argumentar que todo eso tiene base genética? ¿Si no, porque no?

Conclusión.

El problema de usar la genética como excusa para justificar el comportamiento, es que cualquier práctica incorrecta podría considerarse normal. Esto incluye mentiras, pedofilia, homosexualidad, violación, adulterio, fornicación, etc. Pero tal inferencia lógica no será aceptable para la comunidad pro-homosexual porque se ofrecen estadísticas selectivas y razonamientos discriminatorios para justificar su comportamiento.

Lorenzo Luévano Salas.

Evangelista.