Romanos 16:16, y la tradición hecha ley en iglesias de Cristo

Romanos 16:16, y la tradición hecha ley en iglesias de Cristo

16 de junio de 2021 1 Por volviendoalabiblia.org

El apóstol Pablo escribió: “Saludaos los unos a los otros con ósculo santo. Os saludan todas las iglesias de Cristo” (Romanos 16:16) ¿Qué es lo que realmente comunica este pasaje? Bueno, según el contexto, el apóstol Pablo está pidiendo a los receptores de la carta que den su saludo a ciertos hermanos en particular. Todo indica que había varias congregaciones en la ciudad de Roma, y Pablo estaba en conocimiento de ello (cf. Rom. 16:5, 10, 14-15). Luego, y en el versículo 16, Pablo les exhorta a que practiquen el saludo entre unos y otros, en trato reciproco y mutuo. La expresión “ósculo[1] santo”, en otras versiones del Nuevo Testamento se traduce: “beso santo” (cf. VM, NT-Besson) Entiendo, pues, que Pablo no está imponiendo la práctica de “besar”, así como tampoco se impuso el “lavatorio de pies” como ritos esenciales que muestran piedad o religiosidad, o para purificación del alma, es decir, que tiene efecto en ella. El vocablo santo está siendo usado como adjetivo. De esta forma, Pablo describe cómo ha de ser el saludo entre unos y otros. Un saludo de características propias de las cosas santas del Señor, apartado de lo impuro, integro, no fingido, con motivaciones sinceras (cf. 1 Cor. 16:20; 2 Cor. 13:12; 1 Tes. 5:26; 1 Ped. 5:14). ¡De esto trata la frase “saludaos los unos a los otros con ósculo santo” de Romanos 16:16!

Ahora bien, la frase de Pablo: “Os saludan todas las iglesias de[2] Cristo” tiene el propósito de comunicar que las asambleas, que tienen su origen en Cristo y pertenecen a Cristo (según la preposición griega), envían saludos a los hermanos de Roma. ¡Este es todo el asunto de esta declaración apostólica! Sin embargo, y a través de los años, hermanos y congregaciones han tomado la expresión “iglesias de Cristo” (convertida en singular “iglesia de Cristo”) para colocarla en sus avisos o letreros. Sin embargo, cabe preguntarnos: ¿Ha provocado esto algún tipo de mal? ¡Lamentablemente sí!, pues, en base a mi experiencia, esta tradición llevada a cabo por largo tiempo y trasmitida de generación en generación, ha conllevado que algunos hermanos lean la frase de Romanos 16:16 como si Pablo estuviese comunicando el “nombre oficial” de las asambleas compuestas por cristianos. Han convertido esta tradición en mandamiento y, como consecuencia, en “doctrina” (cf. Mar. 7:7-8) Algunos, en “defensa” de la tradición, elaboran estudios y bosquejos para llegar a la conclusión que la iglesia debe llevar el nombre: “Iglesia De Cristo” (¡Con todo y mayúsculas!) Me ha tocado ver folletos que dicen: “La iglesia lleva el nombre bíblico: Iglesia de Cristo (Rom. 16:16)”. Pero, ¿dónde dicen las Escrituras del Nuevo Testamento que el “nombre” de la iglesia” está indicado en Romanos 16:16? Esto, indiscutiblemente, es no hablar conforme a las Escrituras (cf. 1 Ped. 4:11), es, además, un mal uso de las palabras de Señor (cf. 2 Tim. 2:15) De hecho, es un abuso[3] al texto cuando se hace una aplicación que la inspiración no ha dado. Esto, lamentablemente, ha provocado que algunos tengan actitudes de celo “sin ciencia”, pues, cuando hermanos o iglesias deciden (en su autonomía) colocar otras expresiones del Nuevo Testamento en sus avisos o letreros para designar a la iglesia local[4] se “escandalizan” al grado de hacer críticas injustas y sin misericordia contra los hermanos que toman la decisión de no seguir la tradición. Por supuesto, esta actitud es debido a que han convertido una tradición en “ley”, y cualquiera que quebrante la “norma”, entonces, está transgrediendo “la doctrina”. ¡Los tales (los que no siguen la tradición) ya no guardan la “doctrina de Cristo”, le han “cambiado” el “nombre” a la iglesia!, dicen algunos. Pero, ¿serán ciertas todas estas imputaciones? Para nada, ya hemos visto que el texto de Romanos 16:16 no enseña el “nombre oficial” de las iglesias locales.

¡Aclaro!, yo no estoy diciendo que nunca se use la expresión “iglesia de Cristo” para anuncios, folletos, tratados, volantes, playeras, gorras, o calcas, ¡no!, lo que estoy diciendo es que no debemos hacer de esta tradición una ley y, mucho menos, una norma de comunión. ¡Esto es un asunto de opinión, y en los temas de opinión, hay libertad! Este asunto no debe ser motivo de debate, así como lo pretendió un predicador en Venezuela con mi persona, al “contender” conmigo por no seguir la tradición de las iglesias de Cristo. Nadie debe imponer tal cosa sobre otros hermanos “so pena”[5] de corte de comunión. Por otro lado, no debemos comunicar la idea, sobre todo cuando evangelizamos, que el “nombre oficial” de la iglesia es: “La Iglesia De Cristo”, afirmando que ese es el “nombre bíblico” de la iglesia, empleando tal argumento para “probar” que los nombres de las denominaciones no son bíblicos. Esto no es correcto porque Romanos 16:16 no enseña tal cosa. Además de que es rebatible tal argumento. Basta con citar otros pasajes donde iglesias locales son descritas con otras expresiones, por ejemplo, “iglesia de Dios” o “iglesia del Señor”. En ese sentido, no es correcto evangelizar a las personas afirmando una cosa que la Palabra del Señor no enseña, ¡debemos dejar esa mentalidad sectaria, la iglesia local no tiene “nombre oficial” ni “ley” sobre cómo designarla!

Luis Adriano Barros.

Evangelista.

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[1] φίλημα, G5370.

[2] τοῦ, G3588.

[3] “Hacer uso excesivo, injusto o indebido de algo o de alguien” (R.A.E.)

[4] Cf. Hech. 20:28; 1 Cor. 1:2; etc.

[5] “Locución preposicional que significa ‘bajo la amenaza o el riesgo de” (R.A.E.)