“La Única Iglesia Verdadera NO existe en la Biblia”

“La Única Iglesia Verdadera NO existe en la Biblia”

6 de diciembre de 2021 0 Por volviendoalabiblia.org

Sí, usted ha leído bien, y yo no me he equivocado cuando he declarado que: “La Única Iglesia Verdadera NO existe en la Biblia”. No obstante, permítame explicar qué es lo que quiero decir con este enunciado, el cual, por medio de este artículo, demostraré su veracidad. Además, le anticipo que, si lee con prejuicios, dudo que vaya a entender el punto en este escrito. Por tanto, le invito, pues, que lea con una mente y biblia abierta.

Ahora bien, y antes de continuar, quiero aclarar que el Nuevo Testamento sí afirma que Cristo prometió establecer Su iglesia, la cual es una y es real[1], es decir, que esa sola iglesia ha existido y existe. Según Mateo 16:18, Cristo dijo: “edificaré mi iglesia”. Y en efecto, Cristo la estableció[2]. No hay más que una sola y existente iglesia de Cristo universal. Ella es singular, no hay otra. Ella es revelada en el Nuevo Testamento, y se compone de la suma de cada individuo salvo que ha obedecido el evangelio de Cristo. De hecho, el Señor es el único que conoce el número exacto de los miembros de Su iglesia por ser Él mismo quien los añade a la iglesia (cf. Hech. 2:47) Además, ella no tiene nombre oficial ni denominacional. Nadie en la tierra la representa. Nadie tiene autoridad para hablar por la iglesia de Cristo universal. El Nuevo Testamento es el único medio por el cual podemos saber con toda certeza cómo el Señor habla de ella y, además, solo Él puede hablar por ella. Como ya hemos visto, el pasaje de Mateo 16:18 establece la verdad de que la iglesia pertenece a Cristo. En Hechos 20:28 se enseña que Jesús, como Dios, la compró con Su propia sangre[3]. La iglesia es de Él. Por tanto, debemos tener sumo cuidado de cómo tratamos las cosas que pertenecen al Señor al hacer un uso no autorizado de lo sagrado, profanando las cosas santas con ideas y conceptos sectarios bajo presunción y pretensión humana.

Sin embargo, nunca falta el pretencioso que, osadamente, busca establecer su propia secta religiosa bajo un engañoso uso de términos que, a primera instancia, aparentan ser “correctos”. ¡Insisto!, esto es de mucha relevancia y punto central en este artículo, el sectario astuto emplea términos, palabras o frases bíblicas en sus enunciados y afirmaciones para dar la apariencia de que es “bíblico” en lo que dice o expresa públicamente. ¡Y he aquí la artimaña, hacer creer tal cosa, pero, es un encubierto engaño sectario! Tal es el caso de cierto detractor, falso maestro y blasfemo, quien, habiéndose autoproclamado siervo escogido desde el vientre de su madre, última línea de defensa de la iglesia de Cristo, y usurpador de Cristo, ha creado la denominación religiosa: “La Única Iglesia Verdadera” (Sí, con todo y mayúsculas, como nombre propio, siendo esto la primera característica de su sectarismo) Por supuesto, nadie niega que el concepto de “única y verdadera” sea bíblico, es decir, cuando Cristo dijo que establecería Su iglesia, ella sería única en el sentido de que no hay otra como ella haciéndola, a su vez, verdadera, auténtica, existente y real. Pero estamos hablando del concepto, no de la creación de una denominación religiosa y promocionada públicamente en las redes sociales con un uso de palabras que dan la apariencia de ser “bíblico”. Por ejemplo, ¿Qué diferencia hay entre las expresiones: “La Única Iglesia Verdadera” y “La Iglesia de Cristo Internacional[4]? Tal vez algunas palabras. Sin embargo, si usted mira las frases con atención, observará que cada enunciado nominal contiene ciertos términos que se encuentran en el Nuevo Testamento. Luego, el propósito de que estas frases contengan ciertas palabras leídas en las Escrituras, es para dar la apariencia de ser frases “bíblicas”. Sin embargo, son, en realidad, nombres denominacionales, son una promoción de sectas llevada a cabo por algunos que dicen ser “cristianos”.

Observen este detalle que, tal vez, podría pasar por desapercibido y, allí, la necesidad de estar muy atento. La frase “La Única Iglesia Verdadera” contiene el artículo determinado “La” el cual indica singularidad. Luego, ¿Cuál es esa singular Iglesia? Dado que es singular, ¿Es universal o local? Si es universal, ¿Quiénes la componen y con qué autoridad determina tal cosa el autor intelectual de dicho nombre denominacional? Si es local, ¿Cuál es esa Iglesia, dónde está ubicada y con qué autoridad la convierte en LA Única y Verdadera Iglesia? Basta con estas preguntas puntuales para exponer las pretensiones y el sectarismo de este individuo.   

A diferencia de los apóstoles que jamás tuvieron tales pretensiones, y no habiendo autoridad bíblica para la creación de estos “nombres denominacionales”, este individuo es el autor intelectual y vocero público de este nombre particular de su denominación religiosa. El tal ha usado palabras que tienen ciertas connotaciones y, también, ha tomado términos bíblicos para juntarlos y crear esta denominación con la apariencia de ser “bíblica”, de hablar correctamente, conforme a la Escritura. Pero nada más lejos de la verdad, ya hemos visto que es pura pretensión, engaño y sectarismo. De hecho, sabemos que este individuo alardea de ser “defensor de la fe” al condenar a los sectarios por los “nombres denominacionales” que ellos inventan para sus grupos religiosos. Sin embargo, él cae en el mismo fango del error y se enloda con la misma falsedad que condena en otros al crear y promover su propia denominación. Si ciertos religiosos son sectarios por originar denominaciones, ¿no se sigue, pues, que este individuo también lo es al producir y promover públicamente su denominación religiosa? ¡Sin duda alguna!

Pedro[5] advirtió claramente que debemos hablar conforme a los oráculos Divinos o acorde a la Palabra de Dios revelada en las Escrituras, y esta propaganda sectaria de este individuo en el internet es contraria a lo dicho por Pedro, es no hablar conforme a la Palabra del Señor. Por estas razones, “La Única Iglesia Verdadera” no existe, sino en la mente sectaria de este hombre. No en la Palabra de Dios, sino en la pretensión y pedantería de este individuo.   

Luis Adriano Barros.

Evangelista.

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[1] Que tiene existencia objetiva (R.A.E.)

[2] Cf. Hechos 2:47.

[3] Cf. RV 1602.

[4] Cf. ICOC.

[5] 1 Pedro 4:11 (VM).