¿En casa solamente?

¿En casa solamente?

22 de julio de 2022 0 Por volviendoalabiblia.org

Existe una ideología de algunos, quienes afirman que las iglesias locales, deben reunirse solamente en «casas». Creen que no hay autoridad para reunirse en un local, como los muchos locales de reunión que hoy en día existen. ¿En dónde se reunían las iglesias durante el periodo del Nuevo Testamento? ¿Es un hecho significativo que algunas iglesias se hayan reunido en una casa? ¿Es normativo? ¿No representa un hecho circunstancial? Estas preguntas son importantes, para poder abordar el tema en consideración. Si es “circunstancial”, entonces no debería ser motivo de contienda. Pero, si es normativo, entonces todas las iglesias que no se reúnan en casas, están en pecado, y van camino al infierno.

Ahora bien, ¿qué diremos de la evidencia textual? ¡Muchos textos no son muchos argumentos! De hecho, la gran cantidad de textos bíblicos, son mal usados, y otros, maximizados en cuanto a su narrativa. Consideremos, en estos primeros comentarios, los primeros textos.

Lucas 22:8-14. Este texto no trata de una “iglesia” reunida en una casa. Más bien, explica el “lugar” donde Jesús comería la pascua con sus discípulos. Si este texto es normativo, en cuanto al “lugar” donde una iglesia ha de reunirse, debe notarse que no habla de una “casa”, sino de “un gran aposento alto” (v. 12). Los promotores de “iglesias en casas solamente”, deben aceptar que su primer texto, no solo muestra “una casa”, sino un “lugar” donde se llevó a cabo la reunión para celebrar la pascua, y luego, la institución de la cena del Señor. ¿Qué lugar es? Reiteramos, “un gran aposento alto”. No solamente una casa, sino “un gran aposento alto”. ¿Contienden los promotores de “iglesias en casas solamente”, por celebrarse las reuniones en ese “lugar”, es decir, en “un gran aposento alto”? ¿En privado? ¿Sin visitas? ¿Una asamblea donde solamente haya varones?

Hechos 2:46. Este texto no dice que las iglesias celebraban sus asambleas en “casas”, sino que, en casas, “comían juntos con alegría y sencillez de corazón”. Era “en el Templo” donde “perseveraban”, pero era en “casas” donde “comían”. Si este texto dice algo con respecto a los creyentes reunidos en asambleas, indica reuniones públicas en áreas accesibles para todos en los edificios del templo, y no en casas. Una cosa son los creyentes “en asamblea” y otra cosa los creyentes como individuos participando de una comida. Este texto, entonces, no dice nada de “iglesias en casas”, sino de una iglesia celebrando sus asambleas en público, en algún lugar accesible para todos en los edificios del templo judío.

Hechos 5:42. Este texto no habla del “lugar” donde las iglesias se reunían. Este texto habla de los lugares donde los apóstoles (v. 18, 41), estaban predicando día a día. La frase “no cesaban” implica el pronombre “ellos”, expresado en el verso 41, tomando el lugar del sustantivo plural “apóstoles” del verso 40. Los que ven “iglesias” reunidas, unas en el “templo” y otras “en las casas”, deben tener mucha imaginación para hacerlo. Lo lamentable es que, usar de esta manera la Palabra de Dios, representa un gran riesgo con textos mucho más sensibles para la fe. Yo no confiaría mucho en predicadores que usan tan mal la Palabra de Dios.

Hechos 8:3. Este texto tampoco habla del “lugar” donde se reunían las iglesias. En primer lugar, debe notarse que la palabra “iglesia”, no hace referencia a una congregación local, sino al conjunto de individuos que componen la iglesia. Desde luego, y dado que normalmente cada creyente vive en una casa, no es extraño que, al entrar Saulo “casa por casa” para apresar a los cristianos, en exacta redacción se hable de algo que es sufrido por “la iglesia”. Pablo entraba “casa por casa” porque era el lugar donde vivían aquellos que componen “la iglesia”. Mire, es una iglesia, pero son muchas casas (“la iglesia… casa por casa”). Si se tratase de iglesias reunidas en casas, entonces el texto se expresaría de otra manera: “asolaba LAS IGLESIAS, y entrando CASA POR CASA”; es decir, casas donde estaban las iglesias, pero, ¿dice así el texto? El que creyó encontrar aquí iglesias en casas, hizo una pésima lectura, y así, una aplicación incorrecta.

Hechos 10:22 no dice nada de “una iglesia en casa”. El texto expone las palabras que dijeron a Pedro los mensajeros de Cornelio. La frase, “su casa”, no es otra que la casa de “Cornelio”, punto. Es a esa casa donde Pedro ha de ir. ¿Dónde dice que “una iglesia” ha de ir a “casa” de “Cornelio”? ¿Dónde que allí se reúne una iglesia? Otra vez, el texto está siendo mal usado por los promotores de “iglesias en casas solamente”.

Hechos 12:12 explica lo que “muchos” estaban haciendo en “casa de María” en favor de Pedro, quien estaba en la cárcel (v. 6). El texto no dice que allí se reunía una iglesia. Dice lo que “muchos” estaban haciendo, es decir, “orando”, pero no dice que allí es el lugar de reunión de una iglesia. ¿No pueden orar muchos hermanos en una casa, sin que esa casa sea el lugar de reunión de la iglesia? ¿Quién diría que una iglesia hoy en día, que tiene su lugar de reunión, en realidad tiene dos lugares de reunión, dado que comúnmente muchos de ellos oran en casas?

Hechos 16:32. Este texto no dice que allí era el lugar donde se reunía una iglesia. El texto dice a quiénes y dónde predicaron Pablo y Silas, luego de ser librados de la cárcel. Pero no dice más que eso. ¿No puedo yo predicar en una casa, sin que esa casa sea el lugar de reunión de una iglesia? Cabe señalar que en el verso 40, se habla de la “casa” de “Lidia”, donde también había “hermanos” allí cuando Pablo y Silas fueron después que las autoridades les soltaron. ¿Dónde se reunía la iglesia? ¿En “casa del carcelero” o en “casa de Lidia”? Se trata de la misma ciudad. ¿Nos dirán que son dos iglesias? La verdad es que estos textos no tocan la cuestión de “dónde” se reunía una o varias iglesias. Usar así los textos, es usar mal la Palabra de Dios.

Hechos 18:7. Aquí se muestra a Pablo, quien, luego de haber predicado en la Sinagoga (v. 4), “se fue a la casa de uno llamado Justo”. ¿Dónde dice que allí se reunía una iglesia? Nada más lejos de la verdad. De hecho, y usando la misma “hipótesis”, ¿no es más probable que se reuniera una iglesia en casa de “Crispo”? Después de todo, él “creyó en el Señor con toda su casa; y muchos de los corintios, oyendo, creían y eran bautizados” (v. 8). ¿Dónde, pues, se reunía la iglesia? ¿En casa de “Justo” o en casa de “Crispo”? La verdad es que estos textos no tratan la cuestión de “dónde” se reunía la iglesia.

Hechos 19:9. Tampoco dice “dónde” se reunía la iglesia. La “escuela” aquí mencionada, no era de “la iglesia”, sino de “Tirano”. Además, este lugar era donde Pablo “discutía”, no donde la iglesia se reunía, o donde la iglesia celebraba sus asambleas. Ahora, si este lugar era particular, y suponiendo que allí se reunía una iglesia, ¿Les prestaban? ¿Rentaban? Si hay una iglesia reunida, no en una casa, sino en una escuela que no era de ella, entonces se sigue que una iglesia se puede reunir en cualquier lugar, sea casa, o escuela, o algún otro recinto público, prestado, o rentado, o ¡comprado! Y si no, ¿por qué no?

Hechos 20:20. Si la referencia a “casas”, es para indicar el “lugar” donde iglesias se reúnen, entonces la palabra “públicamente” también. Hay recintos “públicos”, como los edificios que hoy en día se usan y que iglesias rentan o compran para reunirse. Y si no, ¿por qué no?

Romanos 16:5. Leyendo la versión Reina Valera 1995, dice, “Saludad también a la iglesia que se reúne en su casa”. Aquí tenemos la primera referencia exacta de una iglesia que se reúne en casa de Priscila y Aquila (v. 3; cfr. 1 Corintios 16:19). Otra referencia semejante la leemos en Filemón 2, que dice, “a la iglesia que se reúne en tu casa” (NVI). Lo mismo en Colosenses 4:15. ¿Qué tenemos? Tres referencias exactas con respecto a iglesias reunidas en casas.

Romanos 16:11. Aquí aparece la palabra “casa” pero, ¿es una propiedad, o es un término retórico para hacer referencia a la “familia” de Narciso? En la NVI, dice: “Saluden a los de la familia de Narciso, fieles en el Señor”. La RV1995; El NT Pueblo de Dios; TLA 2011; VM; Revision Standar Version; La Sagrada Biblia; Nueva Biblia al Día; NTV; PDT; Peshita 2005; todas vierten “familia”. La frase, “a los de la casa de Narciso”, es evidentemente retórica, haciendo referencia a la familia de Narciso (cfr. Hechos 10:2; 16:34; 18:8; Filipenses 4:22; 2 Timoteo 4:22).

Desde luego, alguien nos podría preguntar, diciendo: ¿Tenían las iglesias un lugar de reunión en la época del Nuevo Testamento, que no fuese una casa particular? Todo lector de la Biblia sabe que, algunas iglesias en tiempos de los apóstoles, celebraban sus asambleas en casas de los hermanos (cfr. Romanos 16:5; 1 Corintios 16:19; Filemón 2; Colosenses 4:15). Por tanto, algunos han sugerido que, tener la iglesia un lugar de reunión que sea de ella, no es bíblico. Tal pensamiento es un error. Los lugares de reunión son relativos al mandamiento de congregarse (cfr. Hebreos 10:25). Si el lugar de reunión es o no es de la iglesia, aun así dicho lugar es relativo al mandamiento citado. Pero, ¿hay algún ejemplo, o indicio, de que las iglesias locales tenían un lugar de reunión propio? Yo creo que sí. A continuación, presento las razones bíblicas para creer tal cosa.

En Santiago 2:2, leemos: “Porque si en vuestra congregación entra un hombre con anillo de oro y con ropa espléndida, y también entra un pobre con vestido andrajoso”. En este texto subrayamos la palabra “congregación”. Esta palabra es traducción del griego “συναγωγην” (sunagogen). Esta palabra bien puede ser vertida por “lugar de reunión”. En Lucas 7:5, dice: “porque ama a nuestra nación, y nos edificó una sinagoga”. La frase, “nos edificó una sinagoga”, indica que la palabra “sinagoga”, como se usa en Santiago, hace referencia también a un “lugar de reunión”.

Existen muchas referencias en el Nuevo Testamento donde leemos la palabra “sinagoga”, haciendo referencia a un “lugar de reunión”. Consideremos algunos ejemplos:

Jesús entraba y enseñaba en la sinagoga.

En Mateo 13:54, dice: “Y venido a su tierra, les enseñaba en la sinagoga de ellos, de tal manera que se maravillaban, y decían: ¿De dónde tiene éste esta sabiduría y estos milagros?”. ¿Dónde enseñaba Jesús? ¿En qué sitio? “en la sinagoga de ellos”, es decir, en el “lugar de reunión” de los judíos. En Marcos 1:21, leemos, “Y entraron en Capernaum; y los días de reposo, entrando en la sinagoga, enseñaba”. Si a la sinagoga se puede “entrar” y “enseñar” allí, se hace evidente que se trata de un lugar de reunión.

En ese lugar, también Jesús hizo milagros. Marcos 3:1, dice: “Otra vez entró Jesús en la sinagoga; y había allí un hombre que tenía seca una mano”. Al decir “entró”, se hace evidente que la sinagoga era un lugar de reunión al que entraban las personas.

En la sinagoga una persona puede entrar y estar de pie para leer: “Vino a Nazaret, donde se había criado; y en el día de reposo entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer”. (Lucas 4:16). Luego, la sinagoga era un “lugar de reunión”. El versículo 20, dice que “los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él”. Allí tenemos a Jesús de pie leyendo, y todos los reunidos mirándole. La sinagoga es un lugar de reunión.

En Juan 18:20, nuevamente se hace evidente que la sinagoga, es un lugar de reunión, así como lo era el Templo judío. Jesús dijo, “siempre he enseñado en la sinagoga y en el templo, donde se reúnen todos los judíos”. Como vemos, la sinagoga es “un lugar de reunión”.

Hay personas dentro de la sinagoga.

En Marcos 1:12, dice: “Pero había en la sinagoga de ellos un hombre con espíritu inmundo, que dio voces,” Al decir que “había en la sinagoga de ellos”, se hace evidente que la sinagoga es “un lugar de reunión”. En el contexto, dice que de ese lugar salieron para entrar en otro. Nótese lo que dice el versículo 29, “Al salir de la sinagoga, vinieron a casa de Simón y Andrés, con Jacobo y Juan.”. Ellos “salieron” de un lugar y entraron a otro. La sinagoga es un lugar de reunión.

En Hechos 13:14, vemos que a la sinagoga se puede entrar, y encontrar dónde sentarse. La Escritura dice, “Ellos, pasando de Perge, llegaron a Antioquía de Pisidia; y entraron en la sinagoga un día de reposo, y se sentaron”. Entrar y sentarse en la sinagoga, indica un lugar de reunión. Por tanto, es razonable pensar que Santiago, al usar dicha palabra, esté hablando de un lugar que pertenece a la iglesia, de un lugar de reunión que es de la iglesia. Santiago dice, “vuestra”, lo cual indica que dicha habitación pertenecía a la iglesia. La iglesia tenía un lugar de reunión, así como por muchos años los judíos habían acostumbrado a tener lugares de reunión.

Que una iglesia decida reunirse en la casa de algún hermano, es normal. Pero de allí a decir que la voluntad de Dios es que las iglesias se reúnan solamente en casas, es un error; y el conjunto de textos que hemos analizado, no lo prueba.

Evangelista Lorenzo Luévano.