El liberalismo es pragmatismo.

7 de octubre de 2022 0 Por volviendoalabiblia.org

El pragmatismo debe su nacimiento a un movimiento estadounidense del siglo 19, propuesto y promovido por Charles Sanders Peirce, John Dewey y William James, según el cual «solo es verdadero aquello que tiene efectivamente un valor práctico».

La ideología liberal entre iglesias de Cristo y diversos predicadores, ha sido influenciada por dicha filosofía. El pragmatismo establece el significado o el valor de las cosas a partir de sus consecuencias. En este sentido, los juicios son posteriores y no anteriores a las acciones. De allí que la verdad y la bondad de las cosas se establezcan conforme al éxito que tienen en la práctica, es decir, a su utilidad, a sus resultados. ¿Produce el evangelio social «buenos resultados»? ¿No ha sido catalogado como todo un éxito, o una «bendición», la violación de la autonomía de las iglesias, así como la usurpación de su obra, con la centralización, el institucionalismo, la Iglesia Patrocinadora, los congresos de jóvenes, varones, damas o líderes Iglesia de Cristo? Los promotores dicen que sí, aunque no tengan respaldo bíblico para todo eso. El uso de instrumentos musicales como un medio de alcanzar a cierto sector de la sociedad, aunque sin respaldo bíblico, es practicado por muchas iglesias de Cristo, precisamente por los resultados pero no por el respaldo de Dios. No son pocos los que creen que el sostenimiento de «Escuelas para predicadores» u otras instituciones religiosas o de benevolencia por parte de iglesias, es algo aprobado por Dios, no por lo que la Biblia dice, sino por su «utilidad». Ellos no están preocupados por su licitud, sino por su utilidad.

Cuando determinada obra no es conforme a las Escrituras (cf. 2 Timoteo 3:16, 17), entonces no es buena obra; aunque los hombres, desde su propia perspectiva, crean que los números, las risas y la aprobación social estén relacionados con el éxito espiritual. Pensar así, no es tener un pensamiento espiritual, no es un pensamiento bíblico; es más bien, un pensamiento pragmático.

Evangelista Lorenzo Luévano.