«Estoy seguro»

8 de enero de 2021 0 Por volviendoalabiblia.org

En Romanos 8:38-39, Pablo hace una declaración profunda, entre otras palabras, al decir: «Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro».

Tómese un momento para examinar la frase: «…estoy seguro». Otras versiones dicen: «…estoy convencido» (NVI; LBLA; PDT.) – El apóstol hace manifiesto su convencimiento en cuanto a su confianza para con el amor al Señor. Él estaba por demás seguro y convencido, que nada le haría declinar su fe en Cristo.

La conclusión por la cual Pablo llega a estas palabras, toma lugar debido a las declaraciones previas que dan color a una respuesta obvia sobre el lugar que él estaba ocupando celebrando su condición de ser un verdadero hijo de Dios.

La absoluta seguridad de Pablo se hace notorio en aquella previa declaración al decir: “Si Dios es por nosotros, ¿Quién contra nosotros?” (8:31). En otras palabras, Pablo aseveraba la idea de que Dios está de nuestro lado. Al estar Dios de nuestro lado, debe construir en nosotros un escudo de confianza sumamente “segura” que ¡nada! ni ¡nadie! nos separará de Dios. Es claro que la oposición siempre existirá. Las circunstancias de la vida muchas veces son adversas, y por consiguiente el dolor suele ser inevitable. Repetidas veces los problemas nos abruman, sin embargo, ¿dudamos o confiamos de que Dios está con nosotros? ¿Podríamos replicar las mismas palabras de Pablo y decir a ciencia cierta “estoy seguro” que nada nos separará del amor de Dios? El salmista escribió: “Jehová está conmigo; no temeré lo que me pueda hacer el hombre” (Salmos 118:6).

Encontramos una pregunta retórica en el verso 35: “¿Quién nos separará del amor de Cristo?”. El apóstol, en el mismo verso presenta algunas posibilidades que algunos cristianos de su tiempo experimentaban. Estas cuestiones que aquellos cristianos hacían frente tenían que ver con tribulación, angustia, persecución, hambre, desnudez, peligro o espada. Pablo era experimentado en al menos seis de estas posibilidades, sin embargo, él daba por sentado que nada le separaría del amor de Dios.

Puede que algunos de nosotros nos encontremos cargados de sin sabores que se nos presenta en esta existencia, afligidos por tantas injusticias, y aún más, puede que la angustia este visitando nuestro hogar, hasta tal grado de que lleguemos a pensar que Dios nos ha abandonado. Pero cualquiera sea la circunstancia por la cual estemos atravesando, no deberíamos desesperarnos, al contrario,

deberíamos impregnar en nuestro corazón la confianza de lo que Pablo sigue añadiendo en el versículo 37, dando respuesta a la lista angustiante del verso 35: “Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó”. La frase “más que vencedores” denota la idea de que el cristiano frente a cualquier situación por la que está lidiando siempre será “victorioso”. Esta victoria se lleva a cabo “por medio de aquel que nos amó”. Siempre que suceden situaciones adversas, se tiende a buscar apoyo en otros, o quizás en uno mismo, aunque no está del todo mal, es imperativo entender que se debe buscar el apoyo incondicional en Cristo Jesús. Jesús había dicho en una oportunidad: “…separados de mí nada podéis hacer” (Juan 15:5). Pablo escribiendo a los Corintios dijo: “Dios… nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo” (1 Corintios 15:57). ¡Solamente en Cristo somos más que vencedores!

El cristiano tiene razones suficientes para sentirse seguro en Cristo. Seguro en su salvación, seguro en su vida como cristiano, seguro en su lugar en el cielo junto al Creador. Esta confianza de estar asegurado espiritualmente, es debido a que se está “en Cristo”. Solamente en El podemos estar “revestidos” (Gálatas 3:27). ¡Como hijos fieles de Dios, nada debe hacernos dudar de las promesas del Señor y de su incomparable amor!

Cabe aclarar que esta seguridad en la que Pablo hace referencia, por nada debe entenderse con la idea de que ¡una vez salvo siempre salvo. Esta idea no es la que se presenta en el texto. Sabemos que el pecado nos separa de Dios (Isaías 59:1-2). Judas en su libro escribió, “…conservaos en el amor de Dios” (Judas 21). Por lo tanto, la idea de éste artículo es centrarnos en el convencimiento de que somos hijos “fieles” de Dios.

Que las palabras de Pablo en Romanos 8:38-39 no sea un lindo texto suprimido en nuestras mentes sin tomarle el valor que se merece. Al darle la aplicación concreta y absoluta, nuestras vidas se tornarán diferentes, prosperas y victoriosas sin importar los problemas por la cual nos veamos enredados, entendiendo, y por sobre todo estar “seguro” que nada que nos suceda hoy, o lo que nos suceda mañana, o cualquier “…otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro”.

David Rodriguez.

Evangelista.