Jehová es bueno

Jehová es bueno

2 de marzo de 2021 0 Por volviendoalabiblia.org

El libro de Nahúm, no es uno que sea fácil de leer. Es conocido como uno de los profetas menores pero, no porque su mensaje carezca de importancia en comparación con los profetas mayores. Se le conoce de esa manera, simplemente porque se trata de una narración corta.

El libro lleva el nombre del profeta Nahúm. Este nombre significa, “consuelo”. Es una forma abreviada del nombre Nehemías. De hecho, la ciudad que conocemos como Capernaúm, significa, “Aldea de Nahúm”, o “Aldea de Consolación”.

El nombre Nahúm, o “consuelo”, es un nombre extraño para este libro, porque, cuando hacemos una lectura cuidadosa de esta obra, nos damos cuenta que se trata de un libro de juicio. Es un libro de duras y fuertes declaraciones de fatalidad contra el pueblo que había abandonado los caminos de Dios.

Algunos estudiosos de la historia, nos dicen que Nahúm es una secuela del libro de Jonás. Aproximadamente 100 años antes fue enviado Jonás a la ciudad de Nínive, que era la capital de la nación Asiria. Jonás entró en la ciudad predicando un mensaje de juicio inminente. Cuando los ninivitas escucharon la predicación de Jonás, se arrepintieron de sus pecados y el Señor perdonó a la ciudad. Ahora, en el contexto de este libro, ha pasado un siglo y, otra vez, se han alejado del compromiso que hicieron con el Señor.

Para cuando se escribió el libro de Nahúm, el Imperio Asirio estaba en el apogeo de su poder militar y nacional. Estaban en marcha, buscando expandir los límites de su reino. Más allá de eso, los asirios fueron culpables de atacar a la nación de Israel. Dios los usó para castigar a Israel por sus pecados, pero Dios también castigaría a Asiria por su desobediencia y su odio hacia el pueblo de Dios.

El mensaje de Nahúm es de juicio. En el versículo 1, del capítulo 1, Nahúm se refiere a su mensaje como una «carga«. Desde luego, usted no leerá esa palabra en la Reina Valera 1960. En la Biblia Textual, cuarta edición, dice el verso 1: Carga de Nínive. Rollo de la visión de Nahúm, el elcosita. En la Biblia Peshita (2005), dice: Azote contra Nínive que está en el libro de las visiones de Nahúm de Elcós. La versión Torres Amat, dice, Duro anuncio contra Nínive. En la Biblia de Casiodoro de Reina (1569), dice: “CARGA de Niniue”. Lo mismo dice la Versión Moderna. Esta palabra, “carga”, significa «pesado«. Su mensaje es pesado porque es un mensaje de fatalidad, tristeza y juicio. Las profecías de Nahúm se cumplieron cuando Dios permitió que los asirios fueran conquistados por los babilonios en el 612 a. C.

Si bien, el mensaje de Nahúm es de juicio e ira, hay un punto brillante en medio de esa neblina. Me refiero al versículo 7. En medio de todas las palabras de ira, enojo y fatalidad, este versículo se alza como un brillante faro de esperanza en una noche oscura y tormentosa.

Quiero detenerme en el versículo 7, del capítulo 1, para el título de este mensaje, de donde tomaré prestadas las palabras de Nahúm donde que dicen: “Jehová es bueno”. Quiero mostrarles algunas razones que veo en este versículo que nos enseñan que, efectivamente, Jehová es bueno.

JEHOVÁ ES BUENO, Y ESO ES UNA CERTEZA CELESTIAL

Nahúm dice, explícitamente, “Jehová es bueno”. Esta declaración se hace dentro del contexto del juicio de Dios sobre los asirios. Considere el contexto, es decir, los versos 2-6

Esto debería alentarnos hoy, porque nuestro mundo, como los antiguos asirios, se ha alejado mucho de Dios. Los asirios eran las personas más viles y malas de esa época. Pero, no eran más viles y malvados que la gente de nuestra época. Como naciones, hemos injuriado la ley de Dios, hemos ignorado la palabra de Dios y hemos encontrado innumerables maneras de sacar a Dios de nuestras vidas. Como resultado, todo el mundo está bajo el juicio de Dios hoy en día.

La presente agitación que el mundo está padeciendo, no solo en la cuestión médica, sino también económica, moral y social, pueden atribuirse al abandono de Dios. Pero, incluso en medio de tanta mortandad y desasosiego, incluso en medio del juicio, “Jehová es bueno”.

La palabra “bueno” significa “favorable, agradable, hermoso”. Esa palabra describe el mismo carácter de Dios. Es cierto que las circunstancias pueden decir lo contrario, pero, tales cosas no cambian la verdad de que “Jehová es bueno”.

Independientemente de cómo estén las cosas en la vida, Jehová es bueno. Todo puede estar mal, las finanzas pueden estar mal, el gobierno puede estar mal, las personas pueden estar mal, y puede abundar el dolor, los problemas, la enfermedad, e incluso la muerte puede ser cosa común hoy en día, y aún así, Jehová es bueno.

Estamos viviendo tiempos difíciles, pero “Jehová es bueno”. De hecho, Él es bueno con todas las personas, en todos los lugares, en todas las situaciones y en todo momento: Bueno es Jehová para con todos, y sus misericordias sobre todas sus obras (Salmo 145:9). Entonces, a pesar de cómo se ven, o se sienten, o se vean todas las cosas, Jehová es bueno. Esa es la garantía que tenemos sin importar las circunstancias o las condiciones de la vida. Mire lo que dice la Biblia:

  • Gustad, y ved que es bueno Jehová; dichoso el hombre que confía en él(Salmo 34:8)
  • Porque Jehová es bueno; para siempre es su misericordia, y su verdad por todas las generaciones(Salmo 100:5)
  • Alabad a JAH, porque él es bueno; cantad salmos a su nombre, porque él es benigno (Salmo 135:3)
  • Bueno es Jehová para con todos, y sus misericordias sobre todas sus obras(Salmo 145:9)

¿Qué aprendemos de todos estos textos bíblicos? Que Jehová es bueno.

Es fácil para nosotros decir: “Jehová es bueno”, cuando la vida va bien; pero, mis hermanos, cuando vienen los tiempos malos, eso no cambia el hecho de que él es bueno. Él es bueno todo el tiempo, y en todos los sentidos.

El capítulo 1 del libro de Nahúm declara la grandeza de Dios. Pero, la única palabra que mejor describe su naturaleza inmutable es la palabra “bueno”. Jehová es bueno.

Si no usted no recuerda todo lo que he de decir en este mensaje, al menos creo que puede recordar que Jehová es bueno.

JEHOVÁ ES BUENO, PORQUE TENEMOS ASISTENCIA CELESTIAL

Nahúm le recuerda a la gente de Dios que está en medio del conflicto, que Dios es fortaleza en el día de la angustia. La palabra “fortaleza” significa “lugar de seguridad, protección y refugio”. Es un puerto seguro en la tormenta.

Mis hermanos, tarde o temprano, todos necesitaremos fortaleza. Los problemas nos llegarán a todos eventualmente. Y desde luego, cuando eso suceda, serán días de angustia. La palabra “angustia” involucra aflicción, calamidad, tribulación, sufrimiento. Habla de esos momentos en la vida en que todas las puertas se cierran a nuestro alrededor. Cuando los días son sumamente grises, cuando el alimento no sacia y el sueño se va. Son esos momentos cuando las presiones de la vida vienen violentamente contra nosotros. En esos tiempos, el pueblo de Dios debe recordar que tiene un refugio, una fortaleza para ponerse a salvo.

En su tiempo, al pueblo de Israel, se le dijo, El eterno Dios es tu refugio, Y acá abajo los brazos eternos; El echó de delante de ti al enemigo, Y dijo: Destruye (Deut. 33:27). El Salmista también escribió, Porque él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal; Me ocultará en lo reservado de su morada; Sobre una roca me pondrá en alto (Salmo 27:5). ¿Y quién no recuerda lo que dice el Salmo 46:1? Dios es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.

Tenemos, entonces, un lugar al que podemos huir en el día de la angustia; un lugar donde las heridas y los horrores de la vida no pueden seguirnos. Hay un lugar seguro para el pueblo de Dios.

Cuando las tormentas de la vida se levantan contra nosotros, y los vientos de la adversidad azotan nuestra vida, descubriremos que siempre hay un lugar de refugio para todo hijo de Dios. Descubriremos que hay paz en medio de la tormenta. Descubriremos que Dios está dirigiendo nuestros caminos para su honra y su gloria.

Recuerde, él es soberano, y reina sobre toda la creación. Como dice Nahúm, al final del versículo 3, “Jehová marcha en la tempestad y el torbellino, y las nubes son el polvo de sus pies. Por tanto, así como Jehová manifiesta su omnipotencia y soberanía para traer juicio sobre las naciones, de la misma manera él manifestará su omnipotencia y soberanía en momentos de angustia. Por eso, haremos bien en atender el consejo del proverbio que dice, Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia.  Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas (Proverbios 3:5-6). Es en esto mismo que confiaba Job, y dijo, Mas él conoce mi camino; me probará, y saldré como oro (Job 23:10). El mismo David, también reconoció esto diciendo, Por Jehová son ordenados los pasos del hombre, y él aprueba su camino(Salmo 37:23) Mis hermanos, necesitamos aprender la verdad que, incluso, cuando no podemos ver el camino, Él es el camino. 

JEHOVÁ ES BUENO, PORQUE GOZAMOS DE UNA ASOCIACIÓN CELESTIAL

Al final del versículo 7, de Nahúm, capitulo 1, dice, y conoce a los que en él confían.

La palabra “conoce” es importante para nuestro punto. Desde luego, no vamos a analizar la palabra en sí misma, pues tiene una gran variedad sentidos, tanto literales como figurados. Lo que me interesa es el uso de esta palabra dentro del sentido de la frase donde la estamos leyendo. Se nos dice que Jehová conoce a los que en él confían. Por tanto, esta palabra, dentro de esta frase, hace referencia al cuidado de Dios. Este cuidado es sobre aquello que “en él confían”. La palabra “confianza” aquí, hace referencia a aquellos que huyen en busca de protección. Son aquellos que buscan en Dios el refugio o la fortaleza que él representa. Jehová conoce a los que en él confían.

Esta frase, mis hermanos, nos recuerda que Dios conoce a su pueblo. ¡Él sabe su nombre! Él sabe dónde está usted; Él sabe a lo que se enfrenta; Él conoce todos los detalles de su vida. Incluso, él sabe cuántos cabellos hay sobre su cabeza. Él le conoce íntima, integral y completamente. No hay nada acerca de usted, de su vida o de su situación que haya escapado a la atención de Dios.

Al igual que con Agar, cuando ella huyó de Abraham (Génesis 21:17), Dios le conoce y, conoce todo sobre usted. Él conoce a sus ovejas (Juan 10:14). De hecho, las conoce íntimamente. El Salmo 23:1-6, declara la profundidad de su conocimiento y la amplitud de su cuidado por aquellos que le pertenecen. 

Por cierto, sus ovejas también lo conocen a él, conocen su voz dice Juan 10:4-5, 27. Él habla y ellas responden a su palabra. Están en un estado constante de comunicación bidireccional con el buen Pastor.

Ahora, para que nos quede bien claro. La gente de Dios somos más que ovejas, en Cristo gozamos de una posición mucho más elevada que eso. En Juan 15:13-15, él nos llama sus “amigos”. La palabra “amigos” implica “asociación”. ¿Escucharon con atención? Asociación. Dejen que esa idea penetre bien en nuestras mentes. El Señor se ha asociado con nosotros tanto, que nos llama “sus amigos”. Somos sus amigos. Existe un dicho que dice, “Dime con quien andas, y te diré quién eres”. Bueno, me parece que nosotros, estando con el Señor, sin duda alguna tenemos una muy buena compañía.   

Él es un «pastor» para sus ovejas. Él es un “amigo” para sus asociados. Pero, se pone mejor todavía. Hebreos 2:11–12, nos dice que somos sus «hermanos«. La palabra “hermanos”, en un sentido sumamente estricto, hace referencia a los que son “del mismo vientre”. Entonces, usted puede entender que el Señor no solo es un cuidador de ovejas, o un amigo. Es más que eso. Nos ha salvado por su gracia y nos ha traído a su familia. Esta es una asociación celestial, y eso nos da esperanza en medio de la angustia. 

CONCLUSIÓN

Mis hermanos, no se olviden de esto: Jehová es bueno. Esta es una perfecta razón para presentarnos delante de él y alabarlo por su bondad. Este podría ser un buen momento para volver a casa si es que nos hemos alejado de él. Este podría ser un buen momento para entrar a su familia si es que no ha gozado de la salvación que él hizo posible en la cruz del calvario. Es el momento para acercarse a él y pedirle que le perdone por dudar de su infinita bondad.

Un día, un niño le estaba diciendo a su abuela que “todo” en su vida iba mal. Le contó sobre sus problemas en la escuela, en la familia, con los amigos, etc.

Mientras el niño le contaba todas sus aflicciones, su abuela estaba horneando un pastel. La cara del niño se llenó de alegría cuando su abuela lo interrumpió, ofreciéndole algo de comer.

La abuela le dijo, “Toma, hijito, bebe un poco de aceite”.  

Desde luego, el niño reaccionó, haciendo muecas y negándose a recibir si quiera una pequeña probada de eso.

Ante eso, la abuela le preguntó, “¿No te gustaría comerte un par de huevos crudos?”.

«¡Eso es asqueroso, abuela!», le dijo el niño.

¿Quieres un poco de harina, entonces? ¿O tal vez bicarbonato de sodio?«

 El niño replicó, Abuela, esas cosas son asquerosas”.

Entonces, la abuela le explicó: “Sí, todas estas cosas parecen malas por sí mismas. Pero cuando se juntan de la manera correcta, ¡hacen un pastel maravillosamente delicioso!”

Mis hermanos, Dios trabaja de la misma manera. Muchas veces nos preguntamos por qué Dios nos dejó pasar por momentos tan malos y difíciles. Pero a medida que confiamos en Él, a pesar de las circunstancias, eventualmente todas las cosas harán algo maravilloso para nosotros.

No sé lo que usted está experimentando hoy, pero quiero dejarle con un pensamiento final: Jehová es bueno.

Lorenzo Luévano Salas

Evangelista.