Las enseñanzas de la Biblia de Jerusalén en Éxodo 20

La Biblia de Jerusalén es una de las versiones más populares de la Biblia en español, conocida por su traducción precisa y su comentario bíblico. En Éxodo 20, se encuentra uno de los pasajes más conocidos de la Biblia: los Diez Mandamientos. Estos mandamientos son considerados la base de la ley moral y ética en la religión judeocristiana y han sido objeto de estudio y debate durante siglos. En este artículo, descubriremos las enseñanzas de la Biblia de Jerusalén en Éxodo 20 y su relevancia en la vida moderna.

Los Diez Mandamientos

El capítulo 20 de Éxodo comienza con Dios hablando a Moisés en el Monte Sinaí, donde le da los Diez Mandamientos. Estos mandamientos son los siguientes:

  1. No tendrás otros dioses fuera de mí.
  2. No te harás imagen ni ninguna semejanza de lo que hay arriba en el cielo, abajo en la tierra o en las aguas debajo de la tierra.
  3. No tomarás el nombre de Yahveh, tu Dios, en falso.
  4. Recuerda el día del sábado para santificarlo.
  5. Honra a tu padre y a tu madre.
  6. No matarás.
  7. No cometerás adulterio.
  8. No robarás.
  9. No darás falso testimonio contra tu prójimo.
  10. No codiciarás la casa de tu prójimo, ni su mujer, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni nada que le pertenezca.

El primer mandamiento

El primer mandamiento establece la primacía de Dios en la vida del creyente y la importancia de no adorar a otros dioses o ídolos. Este mandamiento también nos recuerda que Dios es el único que merece nuestra adoración y nuestra devoción. En un mundo donde hay muchas distracciones y tentaciones, este mandamiento nos llama a mantener nuestra fe y nuestra relación con Dios como nuestra prioridad.

El segundo mandamiento

El segundo mandamiento prohíbe hacer imágenes o cualquier tipo de representación de Dios. Este mandamiento nos recuerda que Dios es una entidad espiritual y que no puede ser reducido a una imagen física. Además, este mandamiento nos llama a no idolatrar o poner nuestra fe en objetos materiales.

El tercer mandamiento

El tercer mandamiento prohíbe tomar el nombre de Dios en vano. Este mandamiento nos llama a respetar el nombre de Dios y no usarlo de manera frívola o irrespetuosa. También nos recuerda que Dios es santo y debe ser tratado con respeto y reverencia.

El cuarto mandamiento

El cuarto mandamiento establece el sábado como día de descanso y de santificación. Este mandamiento nos llama a tomarnos un tiempo para descansar y reflexionar sobre nuestra relación con Dios. También nos recuerda que Dios es el creador del universo y que debemos reconocer su autoridad y su poder.

El quinto mandamiento

El quinto mandamiento llama a honrar a nuestros padres. Este mandamiento nos recuerda la importancia de la familia y las relaciones interpersonales. También nos llama a respetar la autoridad y la sabiduría de nuestros padres.

El sexto mandamiento

El sexto mandamiento prohíbe el asesinato. Este mandamiento nos llama a respetar la vida humana y a no tomarla de manera injusta. También nos recuerda que Dios es el dador de la vida y que debemos tratar a las personas con amor y compasión.

El séptimo mandamiento

El séptimo mandamiento prohíbe el adulterio. Este mandamiento nos llama a respetar el matrimonio y la fidelidad conyugal. También nos recuerda que Dios es un Dios de amor y que el amor verdadero se expresa en el compromiso y la lealtad.

El octavo mandamiento

El octavo mandamiento prohíbe el robo. Este mandamiento nos llama a respetar la propiedad ajena y a no tomar lo que no nos pertenece. También nos recuerda que Dios es un Dios de justicia y que debemos tratar a los demás con equidad y respeto.

El noveno mandamiento

El noveno mandamiento prohíbe el falso testimonio. Este mandamiento nos llama a ser honestos y veraces en nuestras relaciones con los demás. También nos recuerda que Dios es un Dios de verdad y que debemos reflejar su carácter en nuestras vidas.

El décimo mandamiento

El décimo mandamiento prohíbe la codicia. Este mandamiento nos llama a estar satisfechos con lo que tenemos y no desear lo que pertenece a otros. También nos recuerda que Dios es un Dios de provisión y que podemos confiar en él para suplir nuestras necesidades.

Los Diez Mandamientos son una guía moral y ética para los creyentes en la religión judeocristiana. Estos mandamientos nos llaman a tener una relación correcta con Dios y con los demás, y a vivir de acuerdo con su voluntad. Aunque estos mandamientos fueron dados hace miles de años, todavía tienen relevancia en la vida moderna y nos pueden ayudar a ser mejores personas y ciudadanos.