Significado de “truhanerías” en la Biblia y su relevancia cristiana

Las Escrituras Sagradas están llenas de palabras y frases que, aunque pueden parecer extrañas o anticuadas, tienen un significado profundo y relevante para la vida cristiana. Una de estas palabras es «truhanerías», que se menciona varias veces en la Biblia. En este artículo, exploraremos el significado de truhanerías en la Biblia y su relevancia para los creyentes de hoy.

¿Qué son las truhanerías?

El término «truhanerías» se traduce del griego «asotia», que significa «vida disoluta» o «excesos lascivos». En la Biblia, se utiliza para referirse a comportamientos inmorales y pecaminosos, como la embriaguez, la lujuria y la falta de autocontrol. Por ejemplo, en Efesios 5:18, se nos exhorta a no embriagarnos con vino, lo que lleva a la disolución, sino a ser llenos del Espíritu.

La enseñanza bíblica sobre las truhanerías

La Biblia nos advierte repetidamente sobre las truhanerías y nos llama a vivir una vida santa y pura. En 1 Pedro 4:3-4, se nos insta a dejar de lado la vida disoluta y a seguir la voluntad de Dios: «Porque es suficiente el tiempo pasado para haber hecho lo que agrada a los gentiles, andando en lascivias, en concupiscencias, en embriagueces, en orgías, en disipación y abominables idolatrías; y les parece extraño que vosotros no corráis con ellos en el mismo desenfreno de disolución, y os ultrajan».

La relevancia cristiana de las truhanerías

Aunque el término «truhanerías» puede parecer anticuado, la verdad es que las tentaciones que enfrentamos hoy son las mismas que las de los primeros cristianos. La sociedad actual nos bombardea con mensajes que promueven la gratificación instantánea y la búsqueda del placer a cualquier costo. Pero como cristianos, estamos llamados a resistir estas tentaciones y vivir una vida que honre a Dios.

Las truhanerías representan un comportamiento inmoral y pecaminoso que la Biblia condena. Como creyentes, debemos esforzarnos por vivir una vida que honre a Dios y evite las tentaciones de la vida disoluta. Al hacerlo, demostramos nuestra fe y nuestra devoción a aquel que nos llamó a una vida de santidad y verdad.